Estas son las principales características de la listeriosis que explica la doctora Belén Padilla, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y especialista en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid:
- La Listeria es una bacteria que se encuentra en el terreno donde entra en contacto con vegetales y animales que la pueden transmitir a las personas a través del consumo de leche y carne.
- Incidencia: La incidencia media es de 3 casos por millón de habitantes. “Es una enfermedad que puede ocurrir pero lo que es raro es que haya brotes” como el de Andalucía, apunta la experta.
- Brotes: Un brote de listeriosis puede surgir porque el alimento proceda de un animal infectado por la bacteria, porque en la cadena de envasado un alimento puede estar contaminado por otro o bien porque a la hora de manipularlos se haya podido contaminar. Lo habitual es que se extienda en la cadena de procesamiento del alimento.
- La bacteria Listeria aguanta bien el frío, pero no el calor. Hay que cocinar los alimentos por encima de 70 grados y preservarlos a 4 grados o menos para así eliminarla.
- Contagio y diagnóstico: No se transmite de persona a persona, solo al ingerir un alimento contaminado. Lo habitual es detectarla por análisis de sangre del afectado.
- Listeriosis inadvertida: Las personas sanas pueden padecer en algún momento esta enfermedad infecciosa que pase inadvertida y con algún síntoma, como una diarrea sin mayor importancia.
- Grupos de riesgo: pacientes con enfermedad crónica y con enfermedades inmunodepresoras; mujeres embarazadas con riesgo para el feto o personas mayores de 65 años. Son casos que pueden tener listeriosis sintomáticas y con posibles repercusiones graves.
- Cómo cursa la listeriosis: puede ser prácticamente asintomática; presentar síntomas no graves, como una gastroenteritis con algo de fiebre, o llegar a síntomas graves como meningitis en fetos y bebés. En casos muy graves puede haber secuelas neurológicas.
- Tratamiento: Con antibióticos vía oral. La Listeria no se ha mostrado resistente a estos fármacos y no tiene porqué permanecer latente en el organismo.
- Duración: La infección y su tratamiento puede durar de cinco a siete días en casos leves, mientras que en situaciones graves el tratamiento se prolonga más de dos semanas.