Yoga para una nueva era (II): El preludio: La práctica de Sukhasana

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Son las 05:10 del Miércoles, 7 de Octubre del 2026.
Yoga para una nueva era (II): El preludio: La práctica de Sukhasana

 

1. Aquietarse (Silenciamiento)

  • Siéntate en Sukhasana y permite que el mundo exterior se aleje.
  • Deja que los sonidos pasen como olas lejanas: se oyen, pero no los retienes.
  • Susurra para tus adentros: “No tengo que hacer nada, no tengo que ir a ningún sitio”.
  • Siente cómo se relaja el sistema nervioso, tal como el anochecer se posa sobre el paisaje.

2. La introspección (Interiorización/Pratyahara)

  • Desvía suavemente la atención desde los objetos hacia el observador.
  • Deja que los sentidos se replieguen, como pétalos que se cierran al anochecer.
  • Pregúntate en silencio: "¿Quién es consciente de todo esto?"
  • Descansa no en lo que ves, sino en el que ve.

3. Asentar la estabilidad (Sthira)

  • Alinea la columna vertebral: sin esfuerzo, pero con atención.
  • Siente la base de tu espalda firme, la coronilla elevándose.
  • Que el cuerpo se convierta en una montaña: inmóvil, digna.
  • Recuerda: la inmovilidad no es rigidez, sino firmeza sin esfuerzo.

4. Establecer la intención (Sankalpa)

  • Antes de continuar, siembra una sutil semilla de intención.
  • Puede ser algo simple: claridad, paz, consciencia.
  • No lo fuerces; deja que surja como una tranquila resolución.
  • Ten confianza: la intención da forma a tu viaje interior.

5. Observar la respiración (Conciencia sobre el Prāṇa)

  • Presta atención al flujo natural de tu respiración.
  • Sin control, sólo observación.
  • Siente cómo llega la inhalación y cómo se va la exhalación.
  • Conviértete en testigo silencioso de este ritmo eterno.

6. Concentración en la punta de la nariz (Nasikāgra Dṛṣṭi)

  • Deja que tu atención repose suavemente en la punta de la nariz.
  • Observa el sutil roce de la respiración al entrar y al salir.
  • Esta es una puerta, pequeña pero profunda.
  • Si la mente divaga, regresa aquí, una y otra vez.

7. Integrarse en una presencia silenciosa

  • Deja que el esfuerzo se disuelva gradualmente.
  • La consciencia, la respiración y el ser comienzan a armonizarse.
  • Sin esfuerzo, sólo presencia.
  • Permanece sentado en Sukhasana como si el tiempo se hubiera detenido dentro de ti.

 

Harold Sequeira

Maestro de Yoga en The Yoga Institute de Bombay (India)

Pintura: “Homenaje a Shiva”, por Harold Sequeira

Traducción: Juan Felipe Molina