Gracias por este soplo de aire fresco

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Son las 10:41 del Jueves, 21 de Mayo del 2026.
Gracias por este soplo de aire fresco

 

Por Fernando Romero

 

Vaya por delante que este artículo (escrito únicamente desde el punto de vista emocional) será entendido, compartido y

disfrutado por aquellos privilegiados que tuvieron el honor de conocer personalmente, o más de lejos, disfrutar sobre el campo, de un grupo de jugadores que elevaron al cielo la ilusión azul.

El pasado fin de semana volvieron a Puertollano “los héroes de la 2005-2006”. Y lo hicieron para recibir su “justo reconocimiento” en la previa del partido que el Calvo Sotelo disputó ante el Cazalegas. Lo que pasó en las horas previas viene a demostrar que, por encima de grandes jugadores, aquella temporada se forjó un grupo de “amigos para siempre”.

El que escribe, que vive en la vorágine del día del día, repleto de titulares y noticias desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche, se ha acostumbrado a informarse para informar sobre lo que acontece a cada instante. La mayoría de noticias son de carácter político (cada vez más mediocre y debilitado, lo que hace que cada vez interese menos, lamentablemente, quién y cómo nos gobierne). Por eso, cuando tienes la oportunidad, e inmenso honor, de compartir un fin de semana con este grupo de grandes futbolistas y mejores personas, todo queda de lado. El día a día pasa a un segundo plano porque en menos de 48 horas consiguieron sumergirme en el mundo de la nobleza, de la gente de verdad, del verdadero sentido del respeto, el compromiso y la amistad. Durante unas largas horas, la nostalgia nos consiguió llevar 20 años atrás. No sé si eran tiempos mejores, pero de lo que sí estoy seguro es de que merecieron la pena.

Basta decir que, nada más terminar un fin de semana inolvidable, camino de casa, solo pasaban por mi mente recuerdos maravillosos, y mil imágenes de este pasado fin de semana que seguro quedarán para siempre en los corazones de los protagonistas. Imágenes que vinieron a demostrar, por mucho que me llamen cansino, que lo que aquel mágico año se vivió, no se volverá a repetir. Es imposible. Han pasado y pasarán grandes futbolistas, buenas personas, pero como aquel grupo humano, nunca.

Ha pasado una semana y todavía tengo en mi mente mil y una imágenes del “reencuentro” veinte años después. Poner todas sería completar el artículo más largo del mundo. Y no quiero aburrirles. Solo detallaré algunas.

UN APERITIVO EN FORMA DE SÁBADO POR LA TARDE

Empezaré por el abrazo conjunto con Luismi y Borrallo. A ellos fue a los primeros que vi nada más llegar al punto de encuentro. Un abrazo entre los tres, inmenso, lleno de cariño, sirvió para darse cuenta que la idea del “capi” Manolo pensando en “hacer algo por los 20 años” iba a merecer la pena. Al poco tiempo llegó “el gran capitán”, Manolo Rodríguez, pieza clave según los propios integrantes del vestuario, para que no solo se cerrara un año impecable en lo deportivo, sino para que creara un “vínculo eterno de amistad”.

Se fueron incorporando a la quedada integrantes de la plantilla que nos hizo vivir uno de los momentos más felices de nuestras vidas. Valenciano, Pepe Berja, David Martín, Segundo Galán (delegado equipo), Carlos Sanz, Richard, Rojas, Emilio García Mancha (médico), Ladis (fisio), Marcos (delegado de campo)… La primera remesa que sirvió como aperitivo a un domingo que será inolvidable, estoy seguro que ello. Un momento que dejó los primeros abrazos, con sonrisas de inmenso cariño, y las primeras de incalculables anécdotas que siempre quedarán dentro de ese vestuario.

LO MEJOR ESTABA POR LLEGAR

Y llegó el domingo, el día “D”. Se echó de menos algunos nombres, como los Dupi, Aitor, Hueges, Torrente, Sotero, Salva, Raúl Serrano, pero se incorporaron los Alberto Olmo, Gustavo, José Carlos, Raúl Molina, De la Nieta, Ángel, Raúl Galán, Ángel (fisio) y David Sanz. Se sumaron a la fiesta Jesús Broceño y Dani García, en representación de aquellos “jóvenes canteranos” que ayudaron, aportando su granito de arena en entrenamientos y algún partido, a completar una de las temporadas más bonitas que el fútbol ha dejado en Puertollano (los Israel Cazallas, Kike, José Luis, Valdivia, Manolo Serrano…)

Termino con algunas secuencias de imágenes que no se van de mi retina y que demuestran lo que representa este grupo. Todo ello antes de hacerles una última recomendación. La primera de ellas es ver a todo el grupo dentro del vestuario del estadio Ciudad de Puertollano, templo actual de los azules. Se notaba que estaban en su hábitat natural, aunque hubieran pasado 20 años. Allí todo eran sonrisas, abrazos, recuerdos, anécdotas… el vestuario lo dejaron lleno de buenas vibraciones y una energía positiva inmensa.

La segunda, la llegada en ese momento de David Sanz, apodado cariñosamente como “el largo”. Ese jugador que pasó de ser “el villano”, “el capricho del míster” … a “héroe” para la afición y para sus compañeros. Su aparición (fue el último en incorporarse) fue un nuevo rayo de luz, un subidón para los que estábamos allí, un derroche de cariño por todos y cada unos de lo que se fundían con él en un afectuoso abrazo. Bastó ese momento para saber lo que representó el delantero para todos sus compañeros. Un bonito broche que ponía punto y final a ese momento íntimo entre ellos que daría lugar a su merecido reconocimiento.

Y ahí va la última imagen que comparto: todos saltando al campo, recibiendo el cariño y ovación de la que hace 20 años fue su afición. Emocionados, subieron al palco a ver el partido del Calvo Sotelo, todos llevando un entrenador dentro, pero sin dejar de pensar en un fin de semana que, también para ellos, fue mágico e inolvidable.

Solo me queda dar las gracias a este grupo de personas que, 20 años después, han demostrado que la amistad permanece intacta, pese a estar cada uno en un punto distinto de la geografía nacional. Lo de “amigos para siempre” no es un solamente el título de una canción, es el santo y seña de ese vestuario. Está grabado a fuego para ellos. 20 años no en nada queridos míos… pero que no pasen otros 20 años para volvernos a juntar. Solo ha pasado una semana, pero “joder lo que os echo de menos”. Gracias por ese soplo de aire fresco que tanto necesitaba.

Y ahora, la recomendación: “Tened cerca unos pañuelos, porque el vídeo que os ha preparado el canterano, Jesús Broceño, os va a tocar la fibra”. Gracias por todo, y por tanto.

Fernando Romero
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