Desde el primer momento, el Ayuntamiento ha actuado en colaboración con el SEPRONA, la protectora Huellas, veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de la Junta de Comunidades y los servicios de inspección de la Consejería de Salud Pública y Consumo. La inspección conjunta determinó que la mayoría de los animales presentes en el domicilio estaban correctamente identificados mediante microchip, por lo que contaban con titular conocido y no podían ser considerados legalmente como animales abandonados.
Los informes veterinarios de la Junta reflejan la existencia de condiciones higiénico-sanitarias poco adecuadas, si bien en ningún caso se califica a los animales identificados como abandonados. Según la normativa de bienestar animal, un animal identificado solo puede considerarse abandonado cuando no recibe los cuidados legalmente exigidos, circunstancia que debe ser determinada por la autoridad competente.
En este contexto, el Ayuntamiento actuó dentro de sus competencias, que se limitan exclusivamente a los animales abandonados. Por ello, se procedió a la retirada únicamente de aquellos perros que carecían de identificación, al tratarse en ese caso de animales abandonados conforme a la ley. Esta actuación se llevó a cabo el día 11 de septiembre, de forma escalonada y en coordinación con la protectora, dada la limitada capacidad de acogida para un número elevado de animales. En una primera intervención se retiraron entre seis y ocho perros, continuándose posteriormente con la retirada de otros animales sin identificar.
Asimismo, se informa de que recientemente algunos perros identificados han sido cedidos de manera voluntaria por su propietario a la protectora, al reconocer que no podía hacerse cargo de su cuidado. Esta cesión responde a una decisión personal del titular de los animales y no a una intervención directa del Ayuntamiento, al no tratarse de un supuesto de abandono.
Desde el ámbito municipal, se recuerda que el Ayuntamiento ha venido actuando de forma continuada mediante la imposición de sanciones a través de la ordenanza de convivencia. Durante el año 2024 se han tramitado en torno a diez sanciones y en el presente año el número podría alcanzar aproximadamente cincuenta entre las dos personas implicadas.
El Ayuntamiento reitera su compromiso y su total disposición a colaborar con todas las administraciones y entidades implicadas para que esta situación se resuelva de la mejor manera posible, siempre velando por el bienestar animal. Asimismo, agradece expresamente la labor de la protectora Huellas de Puertollano y su coordinación con otras entidades para encontrar soluciones responsables ante casos que se consideran de maltrato animal.
La Voz de Puertollano
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