Francisco Gascón Bueno

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VI Concurso de Dibujo Ecológico

Son las 14:49 del Miércoles, 30 de Noviembre del 2022.
Francisco Gascón Bueno
Recientemente he necesitado indagar acerca de las antiguas ventas del Valle de Alcudia y recurrí a la tesis doctoral de don Francisco Gascón Bueno “El Valle de Alcudia durante el siglo XVIII”. Efectivamente, en esta obra hay abundante documentación sobre ellas. Después caí en la cuenta de que esta sección carecía de un artículo que glose la figura y obra del insigne investigador de la historia local y comarcal. Un error imperdonable que clama ser enmendado de inmediato.
     Tuve el privilegio de tratar a don Francisco a comienzos de los años ochenta del pasado siglo cuando yo desempeñaba el cargo de director de la Universidad Popular. En sus frecuentes visitas a Puertollano, su amado pueblo, siempre tenía tiempo para disfrutar caminando por el paseo de san Gregorio, solo o en compañía de algún amigo, y para visitarme en la Casa de Cultura. Pude gozar de su apasionado discurso trazando proyectos relacionados con la cultura de la ciudad, en particular con su historia y con el Archivo Municipal. Participó con entusiasmo en las cuatro primeras ediciones de la “Semana de Historia de Puertollano” y en la quinta se le tributó un sentido homenaje debido a su inesperado fallecimiento. Recuerdo sus atinadas opiniones para engrandecer el formato de estas Semanas y para proponer autores de sus ponencias. Asimismo, me hacía partícipe de su labor de ordenación y estudio del Archivo Municipal. Escucharlo era un poderoso estímulo que me incentivaba a esforzarme para entregar lo mejor en mi cometido. Se apreciaba de inmediato su magnífica formación docente y su cualificación para los objetivos que perseguía. Al mismo tiempo, su trato llano y afable te ganaba de inmediato. Seguir sus premisas se imponía de modo natural.
     Había nacido en Puertollano el 26 de agosto de 1941 y falleció en Bilbao el 9 de septiembre de 1984, con cuarenta y tres años recién cumplidos. Tras sus estudios primarios, cursa el Bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media en el periodo 1953-59. Su brillante expediente académico mueve a sus profesores para aconsejar a la familia que solicite una beca del Patronato de Igualdad de Oportunidades (el eficaz PIO) que le permita continuar estudios universitarios en Madrid. Una vez lograda, se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras para cursar la carrera de Historia durante el periodo 1960-65 con un resultado que pregona su capacidad y esfuerzo: siete matrículas de honor y dieciséis sobresalientes. Su actividad docente inmediata le impide dedicarse en exclusiva a la elaboración de su tesis doctoral, grado que culmina el 30 de abril de 1976 en la Universidad Complutense de Madrid, con la calificación máxima de sobresaliente “cum laude”.
     Su actividad docente se había iniciado con la superación de las oposiciones a cátedra de Enseñanza Media en 1967. Su primer destino como catedrático de Geografía e Historia lo desempeñó en el instituto de Guernica. Después, por concursos de méritos, se trasladará sucesivamente a los Centros de Galdácano, Churdinaga y Bilbao, donde ocupará el cargo de director. Simultáneamente, ejerce el cometido de inspector de Enseñanza Media del distrito universitario de Bilbao. Su prestigio le abre las puertas de la reconocida Universidad de Deusto. Finalmente, su afán de superación le conduce, por concurso de méritos, al cuerpo de profesores de Escuelas Universitarias de Magisterio en 1980, impartiendo docencia en Santander y Toledo, su último destino.
     Paralelamente, don Francisco Gascón se entregó a fondo a una labor de investigación histórica que dio como fruto importantes publicaciones. La más reseñable es indudablemente su tesis doctoral: “El Valle de Alcudia durante el siglo XVIII” que  vio la luz en 1978. El prólogo de la publicación  lo escribió el director de la tesis, don Antonio Rumeu de Armas, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid, director del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Académico de Número de la Real Academia de la Historia. Por tanto, una autoridad intelectual con criterio fundamentado. Pues bien, esta fue la opinión que le mereció el trabajo de su discípulo: “Es una sustancial y enjundiosa aportación de imprescindible consulta para el mejor conocimiento de la estructura socio-económica de nuestra patria en la Edad Moderna… La investigación puede calificarse de auténtico alarde indagatorio, sin ahorrar esfuerzo para rematar, de manera exhaustiva, el objetivo propuesto… Por haber seguido, paso a paso, la preparación de este libro, estoy autorizado para dar fe del esfuerzo sobrehumano realizado por el autor… Hay que destacar el rigor metodológico con que aparece montada esta obra, con una apoyatura cuantitativa de base rigurosamente estadística que otorga a sus conclusiones particular solidez… El profesor Gascón ha ido reconstruyendo pacientemente la vida del Valle desde todos los ángulos y puntos de mira: demografía, estructura política, ordenamiento específico, desarrollo y explotación económica, la red viaria, etc.” Con este aval del director de la tesis, el “cum laude” estaba cantado.
     Además de esta publicación, el doctor Gascón Bueno publicó el libro “Puertollano y su comarca” en 1981. Se trata de 15 estudios sobre diversos aspectos de la historia de nuestra ciudad, seguidos por otras cinco aportaciones históricas relativas a Almodóvar del Campo, y dos más centradas en el Valle de Alcudia. Un volumen de imprescindible consulta acerca de cuestiones relevantes en la comarca. En 1982 da a conocer en el libro “La Villa de Argamasilla de Calatrava a finales del siglo XVIII” el texto del Interrogatorio del Cardenal Lorenzana y las detalladas respuestas del “teniente de cura” de la Villa, don Pedro Gaona de la Calle, documento que permite conocer datos fundamentales de su pasado. Finalmente, en 1983 se edita su última publicación en formato de libro: “La Fuente Agria y la Casa de Baños de Puertollano durante la segunda mitad del siglo XIX”, con la que descubre datos fundamentales sobre estas dos señas de identidad de la población. También hay que dejar constancia de los numerosos  artículos publicados en diarios y revistas referentes a aspectos históricos de la ciudad y su comarca.
     Ya hemos indicado el homenaje que se le tributó con ocasión de la “V Semana de Historia de Puertollano” en octubre de 1984, al mes siguiente de su fallecimiento. El alcalde don Ramón Fernández Espinosa, en una emocionada intervención, mencionó sus conversaciones con el doctor Gascón, rescatando la frase que éste repetía con frecuencia: “Yo estudio Historia para amar más a mi pueblo, para conocer mejor a mi pueblo”. A continuación, aludió el alcalde al contacto inicial con el investigador: “En el año 1979, en la primera conversación que yo tuve con él fue el Archivo , la historia de su pueblo que estaba allí, el tema que tratamos; nuestro Archivo Municipal era un caos de papeles desordenados, tirados algunos de ellos…él y solo él ha sido el autor del orden actual de la Historia que allí hay encerrada; él ha sido el que ha descubierto copias de códices del siglo XVI de nuestra ciudad; él fue el que localizó el documento de 13 de junio de 1925 en el que se otorga el título de ciudad a Puertollano por parte de Alfonso XIII…”
     Asimismo, se sumaron a este homenaje su maestro de estudios elementales, don Pedro Bernal, y su director de tesis doctoral, don Antonio Rumeu de Armas. El primero recordaba con detalle el método que aplicaba para incitar al estudio a sus escolares: los colocaba en corro junto al encerado y les iba haciendo preguntas consecutivamente, quedando eliminado el alumno que desconocía la respuesta. El resultado era invariable: Francisco Gascón siempre quedaba vencedor, hasta el punto de que el alumnado, rindiéndose a la evidencia, anunciaba de antemano el resultado de la competición.
     Por su parte, el profesor universitario compuso un sentido elogio del que seleccionamos algunos párrafos: “Ha fallecido a los 43 años recién cumplidos el primer historiador de Puertollano a través de todos los tiempos y uno de los más importantes escritores eruditos de la fecunda tierra manchega… Como notas peculiares de su personalidad me atrevería a señalar las siguientes: sentido de la responsabilidad, espíritu de trabajo y afán constante de superación… La predilección por la patria chica es el orgullo de los seres bien nacidos. Puertollano fue para Gascón el amor de los amores. Esta pasión había que calificarla de obsesiva y desbordada… A Francisco Gascón, habiendo legado a la posteridad una obra científica considerable, cabe calificarlo como escritor malogrado. Si Dios le hubiera otorgado la gracia de una larga vida, ¿cuántos libros más habría forjado con el soplo creador de su genio? Es esta la primera lamentación que todos al unísono nos hacemos.” 
     Este insigne y malogrado investigador tiene dedicada merecidamente en nuestra ciudad una plaza cercana al parque del Pozo Norte con su nombre. Considero que reúne méritos más que sobrados para que, además, el Centro Cultural se denomine Francisco Gascón Bueno.
 
 
 
  
                     
Eduardo Egido Sánchez

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