Por Antonio Carmona Márquez
Si hay un lugar en La Mancha donde se pone en valor el aceite de oliva, un lugar de cuyo nombre SÍ quiero acordarme, éste es, sin lugar a dudas, el Centro Interpretativo Denominación de Origen Aceite Campo de Calatrava (también es Oficina de Turismo).
Igual de grato resulta recordar el nombre, Tomás Fernández Moreno, de quien allí mismo te recibe y tan en serio se toma la divulgación, promoción y enseñanza de todo aquello relacionado con el olivar, el origen y difusión de su cultivo, su historia, metodologías de extracción, categorías de aceites, aromas… y, por supuesto, las características tan peculiares que singularizan un aceite excepcional como es el de Campo de Calatrava, un medio geográfico con una tierra aderezada de sustrato volcánico que erige cerros, circunscribe lagunas y da sustento a las raíces de picual, cornicabra y, ni que decir tiene, a las raíces de los habitantes del lugar.