Galería de la intemperie

Escucha la radio con La Voz de Puertollano
La Voz de Puertollano
La Voz de Puertollano en Facebook
La Voz de Puertollano en Twitter

 


renta 2026

Son las 08:05 del Miércoles, 15 de Abril del 2026.
Galería de la intemperie

 

Por Antonio Carmona Márzquez

 

Bienvenidos a esta galería de arte, un recinto sin perímetro definido ni hora de cierre, desprovisto de objetivo, donde no se concibe la posibilidad de que el espectador sea un mero observador pasivo, sino que se demanda en su mirada un desmedido fulgor en asombros.  Arquitectura, escultura, pintura, música y danza convergen en un estilo iconoclasta, rompedor con cualquier vestigio academicista, explorando nuevas formas por medio de la abstracción más radical y una íntima correlación con el espacio.

Su acendrada condición inconformista se revela, al mismo tiempo, irreductible. Ninguna forma alcanza la plenitud, ningún gesto se da por concluido. La obra se sostiene en un perpetuo estado de devenir: una pulsión regenerativa que atraviesa los ciclos del día y la noche, del frío y el ardor. Apenas conseguimos aprehender su metamorfosis, dado el carácter efímero de nuestra existencia. En esta exposición, los elementos no son fijados, sino activados: se dejan modelar por el viento, erosionar por el agua, tensar por las fuerzas invisibles que habitan este territorio. Lo que desde nuestra mirada podría parecer azaroso o improvisado responde, en realidad, a una lógica interna que trasciende toda voluntad e intelecto humano.

El valor de esta Obra en el mercado es incalculable y esto lleva a algunos —peculiar paradoja— a pensar que no tiene ningún valor. Es una Creación que nos pertenece a todos o quizás cabría decir que no pertenece a nadie, una ambigüedad que cada cual resolverá según su propia necesidad de arraigo. A lo largo de los siglos, la ilusión de posesión ha exigido complejas ficciones jurídicas, sostenidas por notarios y registradores, en un intento de apropiarse de lo inapropiable. Pero toda pretensión de dominio no es sino una ficción: un usufructo efímero, un préstamo limitado al breve intervalo que concede la vida.

No os mentiría si os dijera que sobre el Autor no sabemos gran cosa, por más que algunos se autodenominen “intérpretes” de su legado, por muchos doctorados que hayan llevado a cabo sobre la materia (¡Doctores tiene la Galería!), jamás discerniremos el mensaje último de la Gran Obra eternamente inacabada. Y, sin embargo, caminando a lo largo de esta inmensa Galería de la Intemperie, a veces se logra una discreta aproximación, una suerte de familiarización con lo abstracto, acertando a distinguir en sus maravillosas formas cambiantes: metáforas del dolor y la resistencia, de la transformación interior y la supervivencia. Emergen también poderosas alegorías de la muerte yla resurrección.

Nos enfrentamos, en suma, a una obra inconmensurable que no se limita a ser contemplada, sino que exige ser habitada. Una obra que interpela, que dialoga, que convierte el espacio en un campo de resonancia emocional donde el espectador deja de ser testigo para devenir, inevitablemente, partícipe.

Antonio Carmona