Por Antonio Carmona Márquez
Las innovaciones se agolpan en la aldea de Ventillas y alrededores. Para los ciudadanos de a pie, como nosotros, resulta a veces difícil discernir si las mejoras vienen de parte de la Junta, el Ayuntamiento de Fuencaliente, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, de la Dirección del Parque Natural del Valle de Alcudia… Total, ¡qué más da! Lo importante es que se están llevando a cabo progresos a buen ritmo.
En Ventillas siempre hemos estado acostumbrados a oír hablar de unas “partidas” para la aldea que debieron “partir” para otros derroteros, pues si necesitábamos bancos, nos llegaban a cuentagotas unos bancos derrengados donde se sentaron nuestros abuelos, se instalaron unas farolas de los años setenta, nos legaron una canasta de baloncesto de los tiempos de Wayne Brabender, unas porterías de las liguillas de cuando EGB… En fin, cualquier mejora era de saldo y siempre necesitada del respaldo de la mano de obra y económico de los propios vecinos de la aldea.
Ahora todo parece tan sencillo… En un breve espacio de tiempo se ha instalado el equipamiento necesario para que en Ventillas haya luz, se ha asfaltado el tramo de camino dependiente del ayuntamiento, se está procediendo a un definitivo arreglo del camino de casi 30 km. que une la N-420 con Solana del Pino, pasando por Ventillas (aún a riesgo de sugerir algo ya debatido o planificado por los técnicos correspondientes, creemos que sería muy conveniente crear un desvío seguro en la N-420 para salir o entrar hacia Ventillas/Solana del Pino, así como en el desvío en la misma carretera hacia Peña Escrita, ambos muy peligrosos al estar en cambio de rasante o curva), se ha instalado un amplificador para la señal de internet (aunque no parece suficiente, según afirman algunos vecinos), se está construyendo un muro paralelo al arroyo de la Aliseda para evitar su desbordamiento, se ha mejorado y aumentado la cartelería y señalética, se han instalado siete bancos nuevos a estreno. Incluso se acaba de editar una guía del Parque Natural en la que, como no podía ser de otra forma, se mencionan valores paisajísticos cercanos a la aldea.
Ventillas no es una pedanía, como muchos podrían pensar. Tiene la categoría nada más (y nada menos) que de barrio de Fuencaliente. Se trata de un barrio relativamente alejado de su ayuntamiento (15,6 km) con todos los inconvenientes y ventajas que esto pueda conllevar. Es difícil ser objetivo al describir un lugar que ha marcado gran parte de nuestras vidas. Pero creo no exagerar al afirmar que se trata de un lugar único, una perla en un medio silvestre y montaraz que se ha descuidado durante décadas, donde se ha invertido una parte ínfima de lo le correspondía.
Ahora se están haciendo mejoras con las que, seamos honestos, ni siquiera habíamos contados. Como decía aquel: es de bien nacido ser agradecido y me consta que es así como nos sentimos los vecinos de Ventillas. Somos conscientes de las luchas y tormentos que mantienen alguno de los responsables en instituciones más arriba mencionadas con la propia Administración por un lado y, por otro, con los ciudadanos que jamás se sentirán satisfechos hagas lo que hagas.
Para conseguir un ejemplar de la Guía del Valle de Alcudia puedes ir a cualquier Oficina de Información Turística como la de Fuencaliente, donde me facilitaron una. También puedes verla o descargártela a partir de este enlace: