“Born on the bayou”: el poder mágico del Sur

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Son las 15:35 del Miércoles, 30 de Noviembre del 2022.
“Born on the bayou”: el poder mágico del Sur

   Credence Clearwater Revival, esa banda de difícil pronunciación para nuestros rudimentarios conocimientos de la fonética inglesa allá por el año 1969, llegaron como un auténtico vendaval a nuestros territorios peninsulares, si bien en los USA ya tenían una bien granjeada carrera, primero como los Moonglows desde 1959 y luego como “La Cridenz” (apócope usado por el personal de la época) desde 1967, año del exitazo de Suzie Q, versión de un viejo blues que ellos exprimieron a base de guitarras rasposas y batería que parecía de hojalata: la verdad estaba ante nosotros.

   Ese rock sencillo, abluesado, tosco y fácil, era el origen de todos los orígenes en un tiempo que aplaudía las primera óperas rock y discos conceptuales al gusto del “Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de los Beatles. La “Fe en el Retorno del Agua Clara”, que viene a ser una de las muchas traducciones del nombre del grupo, adoptó un supuesto origen sureño, pantanoso, integrándose en una etiqueta que las discográficas no tardaron en definir como “swamp-rock” (rock del pantano) y acoger en ella a todo bicho viviente que hiciera música en los manglares y marismas cercanas a Nueva Orleans. Esa etiqueta que era natural para gente como los viejos “bluesmen” tipo Muddy Waters y Howlin’ Wolf o para blancos autóctonos como Tony Joe White, Dr.John y Lowell George (Little Feat) resultaba ajena para unos tipos californianos que no habían pisado el sur más allá de Sausalito; era como si músicos gallegos (Siniestro Total, Golpes Bajos…) acuñaran como suyo el flamenco de Cádiz o Huelva. Para algunos resultó una impostura, para los que descubrimos, “Suzie Q”, “Proud Mary”, “Down on The Corner” o nuestra pieza de hoy, “Born on the Bayou”, todo aquello sonaba auténtico, fresco, novedoso, bailable y, encima si pronunciabas decentemente el nombre completo, un puntito “snob”.

John y Tom Fogerty, Doug Clifford y Stu Cook tenían la apariencia precisa para elaborar ese rock sincero y directo a base de piezas cortas (salvo honrosas excepciones) y su puesta en escena ha pervivido en el tiempo con los “looks” tipo “grunge” y “stoner”: las camisas de franela a cuadros, tipo leñador siguen siendo “trending topic”; los elementos sónicos a base de dos guitarras, bajo y batería son tan elementales como el mecanismo de un chupete y la voz de Fogerty, eje sobre el que discurre todo el universo Credence, nos sitúa en el dramatismo necesario: ya estamos en el Bayou, hemos llegado a los manglares del “cajún” y el “hoodoo” (vudú).

   “Born on the Bayou” fue cara B de “Proud Mary” en el single publicado el 5 de Enero de 1969 y, como ella, se incluyó en el disco de aquel año de Credence Clearwater Revival denominado “Bayou Country”, discazo por donde lo cojas y que pone a la banda en el camino preciso para la fama de la que no se alejó en décadas. El disco se abre justamente con “Born on the Bayou”, dándole al tema la importancia que se le había quitado en su edición en sencillo. La canción se abre con un suave arpegio en Mi Séptima que mantiene hasta la entrada del grito de John Fogerty (muy a lo Robert Plant) lo que precede a una sencilla y limitada colección de acordes y de solos después de los estribillos donde las guitarras fluyen sin medida en ese rasgar cansino que coge profundidad con la guitarra rítmica de Tom Fogerty y la muy elemental batería de Doug Clifford. La emotividad, casi siniestra; de la letra que aulla Fogerty, da todavía más énfasis a los recuerdos que el protagonista de la canción tiene de esos pantanos donde la magia y la brujería forman parte del paisaje y del paisanaje. El bucle melódico es tan elemental como el literario y ahí quizá resida su éxito: como cualquier otra pieza de la época lo importante no es lo que se dijera, sino cómo hacía sentirnos la manera en qué se decía y fue en ese panorama donde “Born on the Bayou” logró sobrevivir al paso del tiempo porque, si bien es cierto que John Fogerty, heredero del legado de CCR, no obvia piezas claves de ese repertorio en sus directos, no lo es menos que nuestro tema de hoy es casi inamovible en escena y en los discos que recogen esas actuaciones, para la que se ha introducido un breve croar de ranas antes de las primeras notas, digo yo que para dar mayor autenticidad al asunto.

   “Born on the Bayou”, como ocurriría después con otras canciones en todo el mundo, sirvió para poner en el mapa una extensa región del Sur de los USA en donde Hollywood puso su “ojito” para producir películas como “El Corazón del Ángel” (Alan Parker, 1987), “Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal” (Clint Eastwood, 1997) o series de TV como “True Blood” (2008) o “True Detective” (2014), por citar sólo unos pocos ejemplos donde el atractivo que ejerce el Mississippi en su amplia zona de influencia/inundación sólo es comparable a las novelas de Mark Twain y su héroe Huckleberry Finn (¿pensábais que iba a decir Tom Sawyer?).

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