“The House Of The Rising Sun”: Malas costumbres

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VI Concurso de Dibujo Ecológico

Son las 15:18 del Miércoles, 30 de Noviembre del 2022.
“The House Of The Rising Sun”: Malas costumbres

Para muchos críticos se trata de la primera canción auténticamente “folk-rock” por el hecho de aunar letras del acervo popular tradicional con instrumentos eléctricos. Antes de que el mismo Bob Dylan se electrificase en 1961 con el excelente “Highway 61 Revisited” y provocase a los integristas de la fe folklórica en Newport, Eric Burdon y sus muchachos, que entonces se llamaban conjuntamente The Animals, ejecutaron un pedazo de canción tan incontestable, tan bien ejecutada, tan eléctrica que supuso el primer nº 1 británico en USA, que no fuera de los Beatles (el año siguiente, “Satisfaction” abriría aún más la brecha). Ralph McLean, escritor y entonces comentarista de la BBC llegó a decir que "es sin duda la primera canción folk rock", calificándola de "un single revolucionario", y agregando que "la cara de la música moderna se ha cambiado para siempre."

 

No le faltó razón profética al tal McLean ya que, por lo menos en la España sesentera, todo aquel que quería iniciarse en la ejecución de algunas notas a la guitarra, lo hacía con el inolvidable arpegio que devino en clásico de “La Casa del Sol Naciente”, tema que, por otra parte, caló hondo en el pop nacional de la época como lo demuestran las inmediatas versiones de Lone Star y Bruno Lomas que, por supuesto, ofrecemos en nuestra “track-list”.

 

Procedente del folklore más rancio norteamericano (aunque el erudito Alan Lomax sitúa su origen en las Islas Británicas y la letra en los USA) la canción puede interpretarse desde la óptica de un hombre obcecado en el juego y la bebida y la Casa sería en garito en donde todo eso tenía lugar. Desde la óptica femenina, se trataría de una prostituta que ejerce en “la casa donde nace el sol”. Territorio común a cualquiera de las acepciones es su ubicación en New Orleans (Louisiana), como bien sabéis, el centro neurálgico del pecado (de todos los pecados habidos y por haber) desde 1717 cuando la fundó el francés Jean Baptiste Lemoyne. La ubicación exacta de la supuesta casa tiene también sus opiniones contrastadas: mientras para unos se encontraría en el barrio francés, para otros se situaría en el barrio de Carrolton; en uno y otro caso, la función prostibular o no del local, varía según su situación en el mapa, pareciendo incluso que por la época de 1820-40, ir a “La Casa del Sol Naciente”, en términos coloquiales, era “ir de putas”, lisa y llanamente. De cualquier forma no hay que escandalizarse en demasía porque los ilustres géneros musicales que nacieron en la capital del delta del Mississippi, como el jazz o el bluegrass, lo hicieron gracias a las orquestas que sonaban el los tugurios de la efervescente Bourbon Street, y aledañas.

 

Originada incluso desde un blues “The House Of The Rising Sun” las primeras grabaciones datan de 1934, aunque los que hemos encontrado por ahí nos lleva a la versión algo campera de Roy Acuff (1938) y la un poco más abluesada de Libby Holman (1940), artista blanca al frente de un combo negro. Sin embargo la versión por la que todos recordaremos tamaña canción es la del grupo The Animals, de Newcastle, donde pululaban el vocalista negroide Eric Burdon, el teclista hipnotizante Alan Price, el bajista Chas Chandler (muy pronto descubridor de Jimi Hendrix), el guitarrista Hilton Valentine (ejecutor del cataléptico arpegio) y el baterista John Steel, quienes interpretaban el tema como cierre de sus conciertos teloneando a Chuck Berry en su gira británica  lo que alertó al cazatalentos Mickie Most que les hizo firmar un contrato y grabar “a palo seco”, en una única toma, la canción que los inmortalizaría. Durante años, formó parte del repertorio de The Animals, así como de Eric Burdon & The Animals, cuando el genial cantante se erigió en el dueño de la marca, como lo prueba una versión 44 años después de la primera con un Burdon más entrado en carnes.

 

Joan Báez lideró las versiones desde la óptica femenina, pero la hemos obviado en beneficio de Sinead O’Connor y Nina Simone que preceden a otras rarezas fabricadas desde el heavy templadito de Bon Jovi y los raros Frijid Pink, una banda de segunda ejecutora de un cierto “hard-rock” de finales de los sesenta y cuya misión en este mundo debió ser hacer esta “cover” y despistar a los buscadores de You Tube que la atribuyen a Pink Floyd. Razaldina, una especie de banda inca nos pasa la casa por el tamiz de las flautas andinas, mientras que el contundente White Buffalo firma la versión adaptada a Charming que sirvió como cierre a la cuarta temporada de la serie “Sons of Anarchy”, una variación distante de las muy eléctricas pero cargada de sentimiento. Las citadas anteriormente, versiones en español, cierran nuestra sesión de esta semana. Disfrutad.

Juanma Nuñez Rodrí­guez
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