Contaminantes de la convivencia

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Son las 22:28 del , 7 de Diciembre del 2025.
Contaminantes de la convivencia

 

Por Isabel Castañeda

 

El malestar que mucha gente siente viene de que actuamos como sujetos aislados.

La capacidad de escuchar, de intentar comprender al otro, no son rasgos habituales, pese a las facilidades de comunicación que brinda la tecnología digital.

Esta comunicación se contamina por una serie de factores:

  • No razonamos, nos dejamos llevar por los impulsos de nuestros propios deseos.

Vemos el mundo como un gran bazar en el que elegir, según nuestra concepción de él.

  • Nos comunicamos por pantallas para evitar el contacto directo y la mirada a los ojos.

Este sistema facilita la desconexión fácil, rápida y sin explicaciones.

No hay conversación, hay intercambio de frases.

  • Conectamos con los iguales.

No interesa aventurarse en las distintas maneras de concebir el mundo en la diversidad.

Buscamos la comodidad en la zona de confort, con personas que piensan como nosotros.

De esta manera, nos afirmamos en la idea de que nuestras opiniones son las de la inmensa mayoría.

Nos movemos en entornos de iguales y en redes sociales que refuerzan nuestros planteamientos.

Nuestra visión es parcial, no periférica.

  • El miedo se convierte en la gran amenaza para ejercer la libertad responsable.

No buscamos posibilidades, sino certezas absolutas, en un mundo incierto e inestable, lo que genera desconfianza y aislamiento.

  • Buscamos identidades a través de odios y prejuicios.

"Quienes no piensan como yo, son enemigos".

Volcamos todos nuestros prejuicios sobre los que consideramos diferentes; a quienes vemos como una amenaza a nuestros intereses.

El color, la raza, las costumbres, el sexo, la edad, las distintas capacidades, todo es amenazante para quienes no conciben que la vida es diversidad, cambio y evolución.

No interesan los grandes pensadores, que invitan a la reflexión y al planteamiento de distintos puntos de vista.

"No ridiculizar, no lamentar, no detestar, sino entender", sería uno de ellos, según el filósofo Spinoza.

Se necesita volver a la serenidad, a la lectura sosegada y al estudio de las Humanidades.

Es imprescindible hacer un llamamiento, una vez más, a la cultura, la educación y… la amabilidad, para que el mundo no acabe en el precipicio de la zafiedad y la ignorancia.

La solución no es inmediata, como se exige en estos tiempos, sino a largo plazo como requieren los grandes proyectos.

Isabel Castañeda