Por Isabel Castañeda
¿Le gusta leer noticias o artículos de informaciones negativas a través de dispositivos con pantalla? ¿Se desplaza a menudo por las redes sociales o sitios web buscando noticias de este tipo? Esta práctica obsesiva y autodestructiva, alimentada por la era digital y la facilidad de acceso a información en tiempo real, recibe el nombre de "doomscrolling".
Las personas atrapadas en el doomscrolling se ven arrastradas por un ciclo interminable de titulares angustiosos, imágenes de impacto y comentarios negativos, lo que probablemente les genere ansiedad, sensación de impotencia y un ánimo depresivo.
Romper este ciclo requiere tomar conciencia de la situación, para poder revertirla. Para empezar, es importante saber cuánto se está en línea y poner límites.
En este sentido, es muy útil establecer momentos de desconexión de todo tipo y dedicar tiempo a otras actividades como hacer deporte, leer un libro, salir de casa a pasear, etc. Conviene establecer contacto social, dejando lnternet y hablando con otras personas. Exteriorizar las emociones positivas y negativas. Y, cómo no, seleccionar la información que consumimos y relativizar. Hay que priorizar la salud mental.
"Es mejor equivocarse siguiendo el camino propio que tener razón siguiendo el camino de otro".