E Si Fussi Pisci

Escucha la radio con La Voz de Puertollano
La Voz de Puertollano
La Voz de Puertollano en Facebook
La Voz de Puertollano en Twitter

 


 

Campaña transporte CLM

subrayado
Son las 15:22 del Miércoles, 17 de Junio del 2026.
E Si Fussi Pisci
Una de las grandes virtudes que tienen nuestros vecinos italianos es la capacidad de hacer las canciones más románticas y emotivas del mundo. Es cierto que el idioma les ayuda mucho en cuanto a musicalidad y dulzura, pero esa ñoñez innata que tienen y la falta de complejos para expresar emociones les hace únicos en el desempeño de tal labor. 
 
Si pensamos en canciones y artistas pop, se nos vienen a la mente títulos y nombres como "Ti amo", "Con te partiró", Laura Pausini, Umberto Tozzi, Eros Ramazzotti... Sin embargo, ¿Qué ocurre con la música clásica? Desde el surgimiento de la ópera en Florencia a finales del siglo XVI, compositores y libretistas de todos los países has utilizado el idioma de la música para contar al mundo las grandes pasiones, tragedias y desfachateces del mundo del corazón y hacer de ellos todo un espectáculo.
 
Algunas de las arias más famosas de todos los tiempos son el vivo reflejo de los más profundos sentimientos humanos y están cargadas de dramatismo. Podemos citar, por tomar algún ejemplo, "E lucevan le stelle", de la ópera "Tosca" compuesta por Puccini o "De' miei bollenti spiriti" de "La traviata" de Verdi.
 

 

 

Con la llegada del siglo XX, el público y la música culta fueron alejándose cada vez más por la industrialización y su consiguiente cambio de modo de vida, la aparición de nuevos aparatos en los hogares que ofrecían una más rica y variada oferta de ocio para el primero y la especialización y cada vez mayor complejidad de la segunda. Esa ruptura provocó que el lenguaje musical se aventurara a explorar cada vez más nuevas sonoridades capaces de evocar otras pasiones humanas (y extrahumanas) más allá de los sentimientos primarios y surgieran obras de gran calidad que no llegaban a ser comprendidas por el gran público, el cuál prefería seguir disfrutando de la música del pasado y centrarse en canciones ligeras. 
 
En esta ocasión me gustaría hablaros de un italiano que fue uno de los grandes referentes de la música culta del siglo XX y que aunque a priori pueda parecer bastante alejado de la sonoridad a la que está acostumbrado el gran público, tiene una pequeña pieza que es sin duda una de las más bellas y sublimes interpretaciones de ese sentimiento tan básico y necesario que es el amor: Luciano Berio
Luciano Berio nació en Imperia en 1925 y su música está ligada a la experimentación con técnicas extendidas instrumentales y la música electrónica. Su concepción de la música está emparentada a la teoría crítica, al igual que su amigo y lingüista Umberto Eco, conocido por ser el autor de "El nombre de la rosa".  
 
Berio inició sus estudios musicales con su abuelo y su padre, ambos organistas. Tras ser reclutado para la Segunda Guerra Mundial, donde sufrió una herida en la mano que le llevó a abandonar sus estudios en el conservatorio de Milán y dedicarse a la composición. 
 
En 1951 viajó a Estados Unidos donde conoció a compositores de la talla de John Cage, Pierre Boulez, Ligeti o Stockhausen y regresó a Italia en 1972, llegando a ser director de la sección de electroacústica del IRCAM de París y creando una entidad similar en Florencia, llamada Tempo Reale.
 
A lo largo de su trayectoria recibió distinciones como el premio Ernst Siemens, el premio Fundación Wolf de las Artes o el cargo de presidente y superintendente de Accademia Nazionale di Santa Cecilia de Roma.
 
La pieza "E Si Fussi Pisci", estrenada en 2002, fue una de sus últimas composiciones. Tal y como se puede apreciar, la aparente sencillez con la que está escrita la convierten en una pequeña joya musical que describe a la perfección lo que es el amor. Al fin y al cabo, como dice Ferro en una de sus canciones más populares, "L'amore é una cosa semplice"....