Cómo adaptar tu práctica de yoga al frío invernal

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Son las 07:04 del Martes, 10 de Febrero del 2026.
Cómo adaptar tu práctica de yoga al frío invernal


Ha llegado el frío y con él la necesidad de adaptar nuestra práctica de yoga a la nueva condición climática.

Tanto si practicas en casa como si lo haces en un centro de yoga, aquí tienes unos útiles y sencillos consejos que te ayudarán a mantener tu salud y nivel de actividad protegidos.

Los cambios climáticos intensos ponen a prueba nuestra resiliencia

El yoga, siempre adaptable, enseña la armonía con la naturaleza.

Abrígate bien antes de la clase o de tu práctica, con prendas de algodón y lana, incluso en varias capas.

Mantén la garganta, la cabeza y las orejas cubiertas.

Conserva el calor corporal como un acto de autocuidado y consciencia.

La garganta es sagrada: la sede del chakra Vishuddha

Protégela de las corrientes y el viento frío con una bufanda o un chal.

Una garganta cubierta ayuda a retener el calor pránico.

Evita la exposición repentina al frío después de la práctica.

Recuerda: el calor sustenta tu voz y tu vitalidad.

Mantén la cabeza cubierta, especialmente después de practicar pranayama

El calor se escapa rápidamente por la coronilla.

Una gorra ligera o un gorro mantienen estable el flujo pránico.

Esto protege el Sahasrara del desequilibrio inducido por el frío.

Una cabeza caliente, una mente tranquila.

Túmbate sobre mantas, no directamente sobre el suelo

Las superficies frías drenan tu calor corporal y el prana.

Coloca mantas de lana o algodón sobre tu esterilla de yoga.

La columna vertebral debe descansar con comodidad, no en contracción.

La relajación se profundiza solo cuando el cuerpo se siente cómodo y protegido.

A los centros de yoga: mantengan la calefacción encendida

Que el fuego del hogar brille con calor físico y espiritual.

Esto une a la comunidad y sustenta la práctica.

Un fuego vivo simboliza Tapas (calor interior).

Fomenta las asanas dinámicas en lugar de las estáticas

Los movimientos fluidos hacen circular el calor.

El Surya Namaskar, las torsiones de pie y las flexiones suaves hacia atrás ayudan.

Evita las flexiones profundas hacia adelante cuando el cuerpo sienta frío.

Permite que el movimiento despierte la vitalidad.

Practica pranayamas de calentamiento: Bhastrika, Kapalabhati y Surya Bhedana

Cada uno de estos pranayamas alimenta el fuego interior de Agni.

Realízalos con suavidad, respetando tu edad y condición física.

Después, descansa en la tranquila consciencia del calor interior.

Personas mayores y personas con problemas pulmonares: respirad con plena atención consciente

Respira por la nariz para conservar el calor.

Evita inhalar aire frío; practica en interiores siempre que sea posible.

Las inhalaciones de vapor o agua tibia ayudan a relajar los canales respiratorios.

La suavidad es mejor que la resistencia.

Recuerda: el yoga se adapta con compasión

A medida que la tierra se enfría, que nuestros corazones se calienten.

Que la disciplina se fusione con el autocuidado y el fuego con la paz.

Juntos preservamos no solo la salud, sino también la armonía.

Esto es yoga: el equilibrio del calor interior y exterior.

 

Harold Sequeira
Maestro de Yoga en The Yoga Institute de Bombay (India)

Dibujo: Harold Sequeira

Traducción: Juan Felipe Molina

REDACCION LAVOZDEPUERTOLLANO