Ven, acompáñame
Yo encenderé tu fuego
Mediante la respiración yóguica
El fuego del invierno: el Agni interior
Ha llegado el invierno y el aire se vuelve gélido.
Obtenemos calor no sólo de la madera y la llama
Sino del fuego que reside en el interior: Agni.
Agni significa fuego, el sagrado transformador de la vida.
Digiere alimentos, pensamientos e incluso emociones.
Es la llama de la inteligencia en el seno del vientre.
Cuando Agni arde con constancia, la vida resplandece con vitalidad.
Cuando Agni es débil, surgen la pesadez y el aturdimiento.
Para despertar este fuego, respiramos con consciencia
Respiración diafragmática, lenta y rítmica, durante veinte minutos.
A medida que el ombligo sube y baja, se forma una suave cúpula de calor.
Cada inhalación aviva la llama, cada exhalación disipa las cenizas.
Pronto se extiende un calor silencioso: tranquilo, constante, luminoso.
Esto no es mera respiración, es alquimia interior.
En esta cálida quietud, el yogui encuentra el equilibrio:
Cuerpo, respiración y alma resplandecen como una sola entidad.
Harold Sequeira
Maestro de Yoga en The Yoga Institute de Bombay (India)
Ilustración: Harold Sequeira
Traducción: Juan Felipe Molina