Wu Wei: El camino hacia la paciencia

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Son las 18:54 del Martes, 21 de Abril del 2026.
Wu Wei: El camino hacia la paciencia

 

Como continuación del artículo de la semana pasada, te ofrezco ahora algunas sugerencias, a modo de reflexión, acerca de las enseñanzas del tao sobre la paciencia y, en contraste, sobre la activación de rajas por medio de la impaciencia.

El tao se mueve como el agua: suave, constante, imparable. La paciencia nos alinea con ese flujo natural. Por el contrario, la impaciencia agita las aguas y nubla la percepción.

El tao invita a la quietud antes que a la acción. Un corazón paciente escucha el ritmo que subyace a los acontecimientos. Y de esa escucha nace la acción correcta.

La impaciencia es el producto de una mente que se adelanta al momento, creando una tensión entre “lo que es” y “lo que debe ser”. Y en esa brecha se desvanece la paz.

Rajas incita al movimiento, al deseo y a la inquietud. Cuando crece la impaciencia, rajas se agita, tal como el viento flamea sobre la hierba seca. Y así rajas empuja la mente hacia la prisa y la compulsión.

¿Cómo la paciencia disuelve rajas? La paciencia enfría la agitación interior. Al prestar atención a la respiración y a las tareas presentes, rajas se atempera. Y, de este modo, la claridad surge allí donde antes reinaba la agitación.

He aquí una práctica taoísta

  • Esperar sin forzar, actuar sin precipitarse.
  • Dejar que cada paso surja del anterior, de forma natural.

Esto es wu wei: la armonía sin esfuerzo.

Así pues, la paciencia es la puerta de entrada a la sabiduría, mientras que la prisa es la puerta que conduce al error. Donde fluye el tao, rajas no puede dominar.

Vive pausadamente y el tiempo mismo se convertirá en tu aliado.

 

Harold Sequeira

Maestro de Yoga en The Yoga Institute de Bombay (India)

 

Fotografía: Harold Sequeira

Traducción y edición: Juan Felipe Molina

Foto: Quang Nguyen Vinh