Asociación de Amas de Casa El Timón

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Son las 19:57 del Sábado, 15 de Junio del 2024.
Asociación de Amas de Casa El Timón
En febrero de 2001 se editó el primer número de la revista de la Asociación de Amas de Casa El Timón, que recogía, entre otros contenidos, la trayectoria del colectivo durante sus primeros 25 años contada por las cuatro presidentas que tuvo en ese periodo.
 
 Fue la primera asociación de mujeres de Puertollano y jugó un papel relevante en la promoción de las amas de casa -colectivo multitudinario en la época- con el propósito de capacitarlas para cumplir sus cometidos principales, en particular los aspectos relacionados con el consumo, y para fomentar las actividades formativas, la participación cultural, el ocio creativo, la relación social, los viajes…programa que desembocaba en el objetivo global de mejorar la calidad de vida de las asociadas. Se trataba de sacar del ámbito domiciliario a la mujer y mostrarle un amplio campo de actuación que le permitiera su promoción personal y su integración en la vida social.
 
Este artículo pretende poner en valor el papel que jugaron las primeras cuatro presidentas de la Asociación, su compromiso y dedicación al colectivo durante 28 años. Escribir sobre Angelita, Amelia, Carmina y Lourdes, con las que tuve una relación personal intensa, impone respeto porque las palabras no alcanzan a reflejar la huella que dejaron en el campo del asociacionismo de Puertollano, y, por tanto, en la historia local. El paso del tiempo impone una pátina que ensombrece el aspecto de las cosas y, en el caso de las personas, difumina el valor de sus logros. Contra ese efecto negativo debemos perseverar para que no caigan en el olvido las acciones loables de las personas que engrandecieron el acervo social y cultural de nuestra ciudad.
 
Angelita Infante (1976-1984) .- Creó la Asociación, junto a un grupo de colaboradoras, en junio de 1976 y fue la primera en ostentar el cargo de presidenta. Ya antes había dado muestras de su compromiso con la ciudad mediante la promoción de campañas de ayuda a los desfavorecidos. En este apartado tuvo una intervención destacada, junto a su esposo, en la famosa Operación Mina de 1961, puesta en marcha por el sacerdote don Pedro Muñoz, a través de la organización de un festival benéfico en el Gran Teatro que consiguió recaudar la estimable suma de 60.000 pesetas.
 
Cuando se planteó poner en marcha la Asociación, su principal objetivo fue que la mujer saliera de casa y pudiera defenderse por sí misma sin el concurso de su marido, que superase las trabas que la sociedad le imponía a la hora de acometer cualquier gestión. Para facilitar ese arduo cometido, pensó que había que dotar de mecanismos a las amas de casa que allanaran el camino, en particular, introducirlas en los entresijos de las cuestiones relacionadas con el consumo. Pidió ayuda a las instituciones y la obtuvo, reconociendo el apoyo que el alcalde don Millán Aguilar dispensó a sus requerimientos, con la cesión de espacios en el antiguo Ayuntamiento y actual Museo Municipal para instalar la sede del colectivo. Luego desplegó un variado programa de actividades para dar vida a lo que paulatinamente se fue convirtiendo en el principal punto de encuentro de las mujeres de la época. El carácter abierto y emprendedor de la presidenta permitió sortear los escollos que toda iniciativa presenta en sus comienzos.
 
Amelia Porras (1984-1988) .- Toma el relevo de la Asociación y le imprime su personalidad alegre y dicharachera. Dotada de un verbo fluido, su conversación estimulaba las ganas de actuar de las interlocutoras. Fue una persona luchadora que se rebeló ante las convenciones que condenaban a las mujeres a aceptar situaciones denigrantes y puso todo su empeño en reforzar la autonomía de la mujer para echar abajo estereotipos trasnochados.
 
Promovió la difusión de las actividades de la Asociación a través de los medios de comunicación, reconociendo el apoyo del locutor Juan Bautista Serrano en este cometido. En sus intervenciones ante los micrófonos dejó patente su actitud rompedora de tabúes familiares y sociales no exenta de polémica. Su importante labor fue reconocida mediante su nombramiento para formar parte de la Confederación Nacional de Amas de Casa. Verdaderamente, fue una adelantada a su época que no dejaba indiferente a nadie.
 
Carmina Lorido (1988-1996) .- Se fija como prioridad incrementar el número de asociadas y diversificar su procedencia, para lo que emprende una amplia campaña de captación en las barriadas de la ciudad. Con esta iniciativa también se busca acallar algunas opiniones que calificaban de elitista al colectivo. Acto seguido, intensificó la frecuencia de las reuniones en la sede para favorecer el contacto entre las componentes.
 
Un hecho especial fue la creación del Certamen de Cartas de Amor, que se hizo coincidir con la conmemoración del Día de los Enamorados en la festividad de san Valentín. Financió en dos ediciones el premio Timonel dentro del certamen para distinguir a la carta más original. Este concurso literario creció a nivel nacional y llegó a contar con casi dos centenares de participantes. En el acto de entrega de los premios, tenía lugar el Pregón del Amor a cargo de reconocidos profesionales de diversos campos. Formó parte, en calidad de delegada, de la Federación Regional de Amas de Casa “Aldonza”, como recompensa por sus afortunadas iniciativas.
 
Lourdes Carrascosa (1996-2004) .- Se entregó decididamente a la labor de insertar la Asociación en los ámbitos sociales y políticos del municipio como forma de hacer llegar las opiniones del colectivo a los centros de decisión. La creciente importancia que la agrupación había adquirido en la ciudad merecía que sus criterios se tuvieran en cuenta para enfocar el desarrollo socio-cultural de Puertollano.
 
Mantuvo e intensificó la atención a las cuestiones relativas al consumo, por el valor preponderante que tiene en las vidas de las personas. Su lema fue que una vida sana está vinculada al consumo responsable y saludable. Partidaria de conservar los logros de sus predecesoras y apoyarse en ellos para seguir progresando, promovió las actividades diarias en la sede para revitalizar al colectivo. Durante su presidencia destacó la colaboración de conocidas personalidades nacionales en las actividades. Su formación en el campo de la Psicología incidió positivamente en el quehacer interno del grupo, orientando y resolviendo situaciones singulares en las vidas de las asociadas.
 
En conjunto, fueron cuatro personalidades complementarias que promovieron una actividad excepcional entre las Amas de Casa, transformando su idiosincrasia en línea con las tendencias de los nuevos tiempos, rescatando a la mujer de su papel tradicional para introducirla en cometidos de mayor envergadura propios de una comunidad más avanzada. La sociedad necesitaba las aportaciones de la mujer y la Asociación fue el vehículo idóneo para conducirlas adecuadamente.
 
La relación con todas ellas siempre resultaba sugestiva, afable y enriquecedora. Si hubiera que definir a cada una con dos palabras, me inclinaría por las siguientes: Angelita, dulzura maternal. Amelia, vitalidad jovial. Carmina, emotividad serena. Lourdes, inteligencia práctica. Las cuatro han dejado un recuerdo imperecedero entre las personas que tuvimos la suerte de tratarlas.
 
La vigencia del colectivo afortunadamente se mantiene en la actualidad, de modo que la Asociación de Amas de Casa El Timón se aproxima al cincuentenario, que se cumplirá en 2026. Su continuidad la han hecho posible otras tres mujeres que recogieron la herencia de sus predecesoras y la salvaguardaron aportando su sello personal: Luisa González, María Ángeles Castellanos y Manuela Sánchez. También a ellas hacemos extensiva la felicitación por brindar a Puertollano un espacio que promueve la calidad de vida de sus mujeres.
Eduardo Egido Sánchez